"Naturaleza e Historia"

Malanzan Dpto. J. F. Quiroga - La Rioja - Argentina

Tierra que engendró en sus entrañas gran parte de la historia federal Argentina

martes, 14 de junio de 2011

Los Presocraticos

Los presocráticos

Los filósofos anteriores a los sofistas y a Sócrates son denominados presocráticos. Aris¬tóteles se refiere a ellos en el capítulo tercero del Libro 1 de la Metafísica. Estos filósofos tienen en común la búsqueda de un origen (arkhé) o fundamento primordial de la realidad que generalmente encuentran en elementos de la naturaleza.

Los milesios

Los primeros que "filosofaron", sostiene Aristóteles, fueron los sabios de Mileto o mile¬sios. Ellos pensaron que los únicos principios de todas las cosas son de naturaleza material. Por esta razón, se los denominó materialistas o ilosoístas (del griego hyle = materia). Entre los milesios figuran Tales, Anaxímenes y Anaximandro.

Tales, el primero en filosofar, sostiene que el fundamento primero u origen de la realidad es el agua. Para Anaximandro ese origen es el ápeiron o infinito, y para Anaxímenes, el aire.

Heráclito de Éfeso

Heráclito de Éfeso (aproximadamente entre 530 y 440 a.e.) sostiene que el origen de todas las cosas es el fuego. Pero además, señala que todas las cosas están en movimiento. De él, se suele recordar la idea de que no podemos bañamos dos veces en el mismo río, para sig¬nificar que la realidad fluye y que nada permanece igual, sino que hay cambio permanente. En realidad, el fragmento de su obra que ha subsistido dice: "Para los que entran en los mismos ríos, corren aguas diferentes, y las almas son exhaladas de la humedad".

La filosofía del movimiento es también una filosofía de la identidad. Todo es fenómeno de una misma realidad. Esta realidad no aparece cuando un fenómeno es aislado en un instante sino que, para comprender lo que es, hay que restablecerlo en la gran corriente del devenir que crea los fenómenos y los contiene, y fuera de la cual no hay nada.

Heráclito también se refirió al logos (discurso, relato, palabras, razón), como aquello que es eterno y común y que puede definirse como la ley del mundo en perpetua evolución que se conoce a través del lenguaje. Y pese a que es común, la multitud vive como si cada uno tuviera su propia inteligencia.

Los eléatas: Parménides y Zenón

Parménides de Elea (hoy sur de Nápoles, Italia, aproximadamente entre fines del siglo VI a.e. y principios del V a.e.) escribió un poema en hexámetros (versos de seis sílabas) del que quedan 155 versos. En él, el carro del poeta es conducido por las hijas del Sol hasta la encru¬cijada en la que se dividen las rutas de la Noche y del Día y en la que se abren las puertas que dan acceso a la Diosa, cuya voz es la de la Verdad. Parménides sostiene que "lo que es, es y no puede no ser". Con esta idea inaugura en Occidente la "lógica de la identidad" por la cual A = A, B = B Y entonces A no puede ser igual a By B no puede ser igual a A.

Según Parménides, el conocimiento de la naturaleza implica dos caminos, el de la verdad y el de la opinión. Hay que elegir el camino de la verdad, aunque puede considerarse el camino de la opinión con la condición de hacerlo sin ilusión.

Zenón también era de Elea. Se refería a la flecha que no puede volar para significar la imposibilidad de pensar racionalmente la relación entre lo uno y lo múltiple.

¡Zenón! ¡Cruel Zenón! ¡Zenón de Elea! i Me atravesaste con esa flecha alada Que vibra, vuela y que no vuela!

Paul Valéry, El cementerio marino.

Pitágoras

Pitágoras nació probablemente en la isla de Samos (aproximadamente entre 580 a.e. y 497 a.e.). Para escapar de la invasión persa en Asia Menor, emigró a Crotona, sur de Italia, donde fundó una escuela que fue también una comunidad religiosa de reglas estrictas. Su nombre derivado de agoréuo, que tiene el sentido de "hablar en público", parece más bien un sobrenombre y quiere decir "discurso de la pitia o pitonisa" que emitía el oráculo en nombre de Apolo en Delfos.

La mayor preocupación de Pitágoras es de orden religioso y teológico en relación con la creencia en la inmortalidad del alma. Era un apasionado de la aritmética y la geometría. Esa pasión está íntimamente relacionada con su preocupación teológica: creó una "mística" de los números que no le impidió avanzar en la ciencia de los números y de las proporciones. Hizo de los números el fundamento de todas las cosas. Cada cosa es una armonía de núme¬ros y el número una armonía de opuestos. A los pitagóricos debemos la idea de un "cosmos" como universo armoniosamente ordenado. Teorizó también sobre la música (fue el creador de la concordancia musical) y la cosmogonía, es decir, el origen del mundo. Tuvo asimismo ambiciones políticas, pues pretendía extender la búsqueda de armonía moral que sostenía en su secta de iniciados a la ciudad griega en su conjunto.

Sería Pitágoras quien habría inventado la palabra "filosofía".

Empédocles de Agrigento

Empédocles de Agrigento, denominada entonces Acragas (Sicilia), poco después de 490 a.e., escribió dos poemas: Sobre la naturaleza (Peri Physeos) y Purificaciones (Kathar¬moi), de carácter religioso y de inspiración pitagórica.

El pensamiento de Empédocles es realmente original porque ubica el concepto de totalidad en el centro de sus preocupaciones. Se trata de una totalidad lógica y física que permite establecer una relación dialéctica entre lo uno y lo múltiple.

Anaxágoras de Clazomene

Anaxágoras nació hacia el 500 a.e. en Clazomene, al norte de Colofón. En 480 a.e. se '-s-aló en Atenas donde fue el protegido de Pericles. Hacia 430 a.e., debió exiliarse en -3 psaco, cerca del estrecho de Dardanelos, donde murió en 428 a.c., luego de haber fundado una escuela y haber escrito un libro. Fue el primero que asumió una posición clara respecto del infinito que relacionó con el "todo".

En su opinión, la multiplicidad de los seres invita a considerar una fragmentación sin Término; la división del ser va al infinito en el sentido de la pequeñez. Inversamente, en la composición de los seres, el infinito es considerado en el sentido de la grandeza. Así aparecen en Anaxágoras las dos nuevas nociones de infinitamente grande e infinitamente pequeño. Como consecuencia de ello, si se considera un ser determinado en relación con lo infinitamente pequeño, deberá considerárselo grande. En cambio, será pequeño en relación de lo infinitamente grande. Por lo tanto, si lo infinitamente grande y lo infinitamente pequeño son los dos conceptos fundamentales que constituyen el mundo, se deduce una relatividad fundamental de la experiencia.

Anaxágoras elaboró además el principio formal del intelecto o nous que permite determinar a los seres en este océano de indeterminación de lo grande y lo pequeño que es el :....: ,como medida de todas las cosas.

Demócrito (aproximadamente entre 460 y 370 a.e.) es conocido como 2, clósofo que ríe perpetuamente. De su obra, inmensa y enciclopédica, : lO nos han llegado 300 fragmentos de los cuales 260 son reflexiones les. Los problemas que trató fueron la física atomista, la imagen del bre como un microcosmos, la tesis moral de la tranquilidad del alma y :2. bienestar, el principio de la justa medida y la preocupación política.

la realidad se descompone en lo que Demócrito denomina lo algo :;en) y lo no algo (méden), es decir, lo vacío. Estas dos entidades existentes, los átomos y el vacío, son objeto de un conocimiento cierto (la erdad). En cambio, las cualidades, el gusto y los colores, lo claro y lo oscuro, lo frío y lo caliente, son el resultado de una convención; son puramente subjetivas y tienen que ver con la opinión.

La única cualidad del átomo es definida por el hecho de que excluye absolutamente el vacío. Es impenetrable, indivisible e impasible. Todos los cuerpos vivientes y materiales son el resultado de una combinación de átomos en el vacío.

Las preocupaciones de Demócrito por crear una teoría atomística y mecanicista de los fenómenos y del cambio son fundadoras de corrientes anteriores.

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